Cuentos de dos fantasmas

Cuentos de dos fantasmas

Este es mi mes favorito y por eso he decidido celebrarlo con una sesión de espiritismo para invocar a dos espectros que nos contarán sus historias.   El espíritu de lo que ya no existe Ellos eran novios y se amaban tanto que casi mueren cuando sus amor se acabó. Ella se fue con el corazón roto y él supo que al dejarla rompía una parte su vida.   Hoy solo quedo yo, invocado odiosamente con palabras que antes hablaban de amor y ahora solo recuerdan mis defectos. Su mamá que hacía comidas especiales cuando iba a visitarla, ahora hablaba de mi egoísmo. Imbécil, poco hombre y hasta marica será; decían sus amigas tratando de reforzar su estima pero acabando con la mía.   Ahora vivo solo en las fotos de perfil que no pudo borrar, recordándole su mayor equivocación, convirtiéndome en un error del pasado, un fantasma más margo que dulce.   La pata sola Mi nombre es Geferson y me paso la vida esperado a mi hermana, no sé si descansa en un cajón con nuestros primos, corre en el parque o se dedicó al oficio de brillar muebles como lo hizo mi abuela.  Solo sé que la extraño. Habíamos hecho deporte toda la mañana y necesitábamos un baño, así que nos metimos en agua tibia para relajarnos. Pero empezaron las vueltas incontrolables, traté de aferrarme a su tobillo pero todo giraba demasiado rápido y la perdí. Pasaron los ciclos y decidí resignarme a vivir en este torbellino, hasta que vi una luz en la distancia, una salida que decidí tomar y que me transportó a un paraíso acolchonado con olor a lavanda; un paraíso al que ella no llegó. Ahora, en las noches de luna media, se oyen por los corredores sus llantos espeluznantes que gritan por encontrar el cajón del que nunca debió salir.

Puntuación
Te ha sido util?
[Total: 0 Average: 0]
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.